De prono ví pasar una ambulancia, que vendía hamburguesas, ansiosamente bajé la ventana del auto y llamé al vendedor pidiéndole que me dé una hamburguesa.
En ese mismo momento salió mi papá de la oficina dirigiéndose al auto, donde me vió morder la hamburguesa al llegar al auto mi padre me dijo que no vuelva a comprar ese tipo de alimentos ya que no son de garantía. Mi padre con este hecho, ahuyentó al vendedor encendiendo el vehículo.
A pocos kilómetros de Paracas comenzé comencé tener náuseas que me impidió disfrutar el resto del viaje, donde yo empecé a vomitar la hamburguesa. De nuevo por la carretera me quedé dormido donde soñé que personas extrañas subían al auto a golpear a mi padre, dejándolo con poco aliento de vida.
Álvaro Barriga Lazo
Juan Diego Cámara Ramirez
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